Una segunda oportunidad al plástico

Si hablamos de contaminantes para el medio ambiente, para nadie es un secreto que el plástico es uno de los principales contaminantes, aunque esto no se debe a tu toxicidad si no a su abundancia y longevidad, ya que todos hemos escuchado alguna variación de la línea que dice “el plástico permanece mil años en los vertederos antes de descomponerse” y no te vamos a decir que eso es mentira, solo que quizás debamos colocar las cosas un poco en perspectiva.

En cuanto a contaminantes, es decir materiales que causan realmente un daño al ambiente, nos encontraremos que el plástico solo ensucia y permanece, mientras que metales pesados y restos químicos de industrias destruyen al suelo y envenenan el agua, esto hace que el plástico no se vea tan malo de repente.

Pero claro, igual debemos evitarlo lo más que se pueda siempre que hablemos de plásticos tradicionales, a lo que si nos referimos con darle una segunda oportunidad al plástico es referente a una nueva familia de este material que ha comenzado a surgir y popularizarse lentamente que cuenta con una novedosa propiedad, se descompone.

Claro, no se desintegra al ritmo de una manzana o una bolsa de papel, pero el tiempo es dramáticamente inferior a los mil años que siempre hemos escuchado, así que podemos gozar las propiedades únicas de este material con la confianza de que su huella en el medio ambiente es mucho menor que antes. Quizás el tiempo de descomposición de estos plásticos incluso se reduzca en el futuro, volviéndolo cada vez en una mejor alternativa para un uso moderado.