Consumo ecológico

En estos tiempos, parece que se ha creado alguna conciencia en consumir productos ecológico, o al menos parece estar de moda, se debe ser consecuente con lo que se dice y se hace, hay quienes parecen llevar una bandera verde, pero su comportamiento, sigue inclinado al consumismo salvaje sin que hay alguna modificación para mantener un planeta más verde. No solo se educa con el ejemplo, enseñándole a tu familia como se deben hacer las cosas de manera más ecológicas, sino a la comunidad, en la escuela o en el trabajo, la información viaja muy rápido cada vez que lo digas se estará aferrando cada vez a las mentes.

Hay una serie de productos llamados ecológicos que se hace necesario que las personas comiencen a preferirlos por encima de los productos tradicionales como una de las medidas que hay que tomar para conseguir un mundo más verde. Existen aceites ecológicos por ejemplo, en los cuales se aplican técnicas de cultivos muy respetuosas con la naturaleza y los ecosistemas la tierra está tan saludable, que apenas se presenta plagas. Los productos para el cuidado de los bebes, también siguen la misma línea ecológica, además de no contengan sustancias sintéticas o peligrosas para su delicada piel, son procesados respetando el ambiente.

Un cerrajero también puede hacer su parte por el ambiente, aprovechando los desperdicios metálicos por ejemplo y transformándolos en nuevos productos como vasijas, recipientes o lámparas, son miles de piezas metálicas que son puestas a un lado o arrojados a los contenedores de basura que pueden ser aprovechados de distintas formas, pudiéndolas moldear los mismos cerrajeros, donándolas o vendiéndolas para que otros puedan hacer tareas productivas con ellos.

Los productos ecológicos, ya están en el mercado desde hace algún tiempo, hay que saber distinguirlo, para eso hay que documentarse y buscar las referencias que nos hagan detectarlos más fácilmente, estos son productos conseguidos sin fertilizantes químicos, agua descontaminada, aprovechamiento del suelo, si se habla de productos ganaderos se dice que los animales han sido de crianza libre, sin alimentos contaminados, sin hormonas de crecimiento; es decir que tienen una menor carga química. Lo que podría confundirnos con productos “Bio” que son aquellos que no han sido manipulados genéticamente.

Llevar esta información al núcleo familiar, es invaluable que los jefes de familias no se queden con la información, los miembros de familia que generalmente realizan las compras, los que escogen un producto u otro, por precio o calidad, por sabor o por ser ecológico o no, tienen el deber de multiplicar el conocimiento, a sus parejas, familiares y aun mas importante a los niños, es necesario que los niños, crezcan teniendo conciencia del cuidado del medio ambiente, preferir productos que son realizados de manera menos agresiva y menos toxicas deben ser la máxima prioridad por todos. ¿Acaso no es buena idea, crear más ciudadanos con conciencia ecológica?

Cuando los niños de esta época hayan crecido bajo una cultura ecológica, podremos contar con ciudadanos totalmente claros en las conductas conservacionistas, respetuosos del medio ambiente.